¿Puede un trabajo destruir tu salud?

Este artículo es el resultado de la gran cantidad de pacientes que recibimos en nuestra consulta con problemas psicológicos, tanto hombres como mujeres, afectados tanto por el trabajo en sí mismo, por el clima laboral o por su forma de percibir el entorno en el que se encuentran.

Son muchas, cada vez más, las personas que por depresión y ansiedad inundan las consultas de Atención Primaria, ahogadas o aturdidas por problemas laborales que no saben resolver. Aunque, como veremos más adelante, una baja médica prolongada no es la mejor solución en la mayoría de estos casos, sin embargo permiten un descanso limitado tras el infierno en que se sienten. No obstante, si la baja médica es larga y el problema de base no ha sido resuelto, la propia baja acaba siendo un problema, volviendo a producir de nuevo ansiedad y depresión.

Este artículo trata de analizar, desde nuestra experiencia como psicólogos, los principales problemas que encontramos en nuestra consulta, así como algunas pautas para entenderlos y abordarlos.

¿Puede un trabajo destruir tu salud?

Un trabajo puede afectar y afecta tanto a la salud mental como física. No olvidemos que somos un todo y que el sufrimiento psicológico, si es permanente, acaba dañándonos físicamente (hipertensión, problemas cardiovasculares, dermatitis, trastornos digestivos, contracturas o dolores musculares, problemas alimentarios, etc). Cualquier estado de tensión psicológica prolongada lleva a un agotamiento psíquico que puede derivar en una depresión, además de los correlatos físicos indicados.

Igualmente, el malestar psicológico en estos casos altera nuestra relación con el entorno afectando la calidad del contacto con nuestros amigos, familia, pareja o hijos. Se crea un bucle que retroalimenta más malestar psicológico del que es difícil salir. No es raro el caso de la persona que ha perdido la relación con sus amigos, ha deteriorado su contacto con sus padres o está siendo hostil o injusta con sus hijos o pareja a causa de su situación laboral. De hecho, las bajas prolongadas por alteraciones psicológicas laborales es frecuente que impacten directamente en el clima del hogar.

Problemas psicológicos laborales - Psicólogos Madrid

¿Por qué un trabajo puede afectar a tu salud?

En todo problema laboral tenemos que distinguir entre factores ambientales o situacionales, percepción o valoración subjetiva de la situación así como nuestra capacidad de afrontamiento o solución de dicho problema.

Si tenemos en cuenta los factores ambientales, situacionales o personales, es evidente que en las empresas existen culturas, formas de trabajo o de relación que pueden afectar a la salud, bien sea por exigencias elevadas del propio trabajo o por un ambiente hostil. También hay que tener en cuenta determinados rasgos de carácter, tales como la inseguridad o la propensión al miedo y a la ansiedad. Pero por encima de todo, se encuentra nuestra capacidad personal de afrontamiento a los problemas.

Normalmente, las personas ansiosas o inseguras suelen tener una gran dificultad para afrontar los problemas vitales. En el caso de un trabajo, siempre serán vulnerables al sufrimiento, casi independientemente del entorno o situación donde se encuentren. Son víctimas de pensamientos exigentes, perfeccionistas, rígidos o amenazantes. Sin embargo, también existen situaciones laborales que, objetivamente, sobrepasan cualquier capacidad de afrontamiento o solución.

En general, un trabajo puede afectar nuestra salud en la medida en que el esfuerzo que conlleva supere nuestra resistencia psicológica, bien sea por nuestra propia sensibilidad o forma de ver la vida, o por la propia exigencia objetiva del entorno o de las relaciones conflictivas que conlleva. En este sentido, todo depende de la propia capacidad y resiliencia personal. Algunas personas se sienten capaces de enfrentarse a todo y resolverlo de una forma u otra, mientras que otras se desmoronan con mayor facilidad. Es decir, ante un mismo conflicto laboral se puede reaccionar de formas muy distintas.

¿Cuáles son los problemas laborales más frecuentes?

Existen multitud de circunstancias y problemas en el entorno laboral. En nuestra consulta siempre valoramos si el problema se deriva de:

  • Una situación objetivamente insalvable, como puede ser un cambio de jefe o de departamento a peor.
  • Una situación disfuncional general dentro del entorno laboral, como puede ser una cultura empresarial abusiva, agresiva o déspota.
  • Un clima laboral excesivamente exigente y competitivo, donde son muchas las responsabilidades.
  • Una situación específica personal de abuso, injusticia o mobbing por parte de una persona o grupo.
  • Desmotivación o miedo ante un trabajo que no gusta.
  • Promesas no cumplidas o incumplimientos de contrato (algo bastante frecuente).
  • Percepción de incapacidad, que produce inseguridad y temor a no ser eficaz, lo que lleva a un sobresfuerzo innecesario y, por lo tanto, a un agotamiento físico.
  • El temor constante a un despido, sea por razones objetivas (un reajuste de personal, reducción de la plantilla) o subjetivas (un nuevo jefe con el que no hay ‘química’).
  • Un despido inesperado, brusco, agresivo e injustificado.

A partir de aquí iniciamos un plan de acción y asesoramiento en cada caso personal, qué hacer con el entorno, con la situación, cómo actuar, cuales son los propios recursos personales así como los frenos y dificultades. Adicionalmente abordamos el tratamiento psicológico derivado del sufrimiento e incapacidad de cada caso.

Problemas psicológicos en el trabajo - Psicólogos Málaga

¿Cómo actuar frente a los problemas en el trabajo?

Las circunstancias antes indicadas son las que, en última instancia, determinan que un trabajo pueda deteriorar nuestra salud.  Así, ante una situación laboral complicada hay que valorar cuál es la situación que lo produce, si es objetivamente exigente o, por el contrario, es una reacción más propia de nuestro carácter. En el primer caso, habría que actuar directamente sobre el entorno, mientras que, en segundo caso, además, hay que valorar la eficacia de nuestras capacidades de afrontamiento.

Por ejemplo, si tenemos un trabajo muy exigente que supera nuestras capacidades o nos roba todo nuestro tiempo libre, o nuestro jefe es un impresentable que no hace más que la vida imposible a todo el mundo, lo más lógico es que, como forma de afrontamiento activa, busquemos otro puesto de trabajo en la misma empresa o en otra, o también adaptemos nuestros sistemas de afrontamiento, por ejemplo, incrementando la autovaloración de nosotros mismos, o mediante el desarrollo de habilidades sociales que nos permitan una mejor adecuación a dicho entorno. En casos extremos de abuso, mobbing o agresión psicológica, es la valoración de nosotros mismos así como nuestra capacidad de afrontamiento las que determinaran dicha situación.

Por el contrario, si nuestra forma de vivir se caracteriza por la angustia, el miedo, la ansiedadinseguridad es muy probable que suframos con facilidad. Aquí el problema no siempre será el trabajo o el contexto laboral, sino también nuestra forma de ser, de valorar el mundo y a nosotros mismos. Uno de los problemas más frecuentes es la desmotivación, derivada de la permanencia de problemas que no se resuelven o del aburrimiento o escasa sintonía con nuestro trabajo. A este malestar se le ha denominado tradicionalmente ‘Síndrome de Burnout‘, es decir, un estado de agotamiento físico, mental y emocional crónico producido por un estrés prolongado.

Ante un problema laboral, ¿me debo dar de baja?

Ante un problema laboral difícil, el recurso más rápido y fácil suele ser buscar una baja médica laboral. Esta forma de actuar es correcta como descanso que nos permita recuperarnos, así como iniciar un tratamiento médico y psicológico cuando es necesario. Pero no olvidemos que la baja médica, en la mayoría de los casos, no resuelve el problema, incluso lo puede empeorar si se prolonga demasiado tiempo.

Es inevitable y humano que ante el sufrimiento busquemos una ‘huida’, que recurramos a una evitación constante del problema. Algo así como ‘esconder la cabeza como un avestruz’ intentando prolongar lo máximo nuestra baja laboral para no regresar al ‘infierno’ en el que nos encontramos. Como psicólogos, hemos observado en nuestra consulta que muchos pacientes con bajas médicas demasiado prolongadas han incrementado sus síntomas de depresión, ansiedad, insomnio, así como conflictos con su pareja o hijos. Es decir, la solución inicial se acaba convirtiendo en un problema. O dicho de otra forma, ahora es la propia baja médica la que produce estos trastornos.

¿Qué hacer?. Una baja médica siempre debe ser uno de los últimos recursos. Tiene sentido cuando necesitamos recuperarnos física o psicológicamente, pero no para huir del trabajo. El problema sigue estando ahí y, tarde o temprano será necesario afrontarlo y darle una solución.

Es cierto que, en algunas ocasiones la baja médica, se convierte en un arma, una forma de presión sobre la empresa con el fin de obtener determinados cambios, expresar una queja que no ha sido oída, lograr una incapacidad permanente o un despido con el consiguiente subsidio e indemnización posterior. Profesionalmente este tipo de situaciones quedan fuera de nuestro criterio y

Tratamiento psicológico de los problemas laborales

Tal y como hemos venido indicando, el tratamiento psicológico de un problema laboral que ha afectado nuestra salud, pasa por una psicoterapia individual que ayude en el afrontamiento tanto del problema psicológico como de la propia situación laboral.

En este sentido, buscamos el desarrollo de habilidades, formas y recursos personales para afrontar el problema. Es fundamental hacer frente a la situación lo antes posible, eludiendo toda forma de evitación o huida prolongada del conflicto. Pero, al mismo tiempo, es necesario disminuir la angustia, ansiedad o depresión derivadas del estrés psicológico sufrido. En algunos casos puede ser aconsejable un abordaje conjunto con la pareja o familia cuando el clima y la relación se ha visto afectada. La pareja o familia son esenciales como apoyo, pero también en la búsqueda de soluciones. La hiperprotección no ayuda, no resuelve el problema, tanto psicológico como laboral. Pero tampoco la culpabilización derivada de la tensión en casa. Es cierto, que este tipo de problemas sacan a la luz tensiones latentes ya existentes en la pareja o en la familia, por ello nuestra recomendación de una terapia de pareja o de familia complementarias cuando la situación lo requiera.

En los casos más graves, los más afectados por la ansiedad, bloqueos o depresión, es útil recurrir igualmente a un tratamiento médico complementario temporal que acompañe al paciente durante la crisis y/o baja laboral. De la misma forma, todos los problemas físicos derivados de la tensión psicológica deben estar supervisados por los especialistas médicos correspondientes.

 

José de Sola – Especialista en Problemas Psicológicos Laborales 

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