La adicción al bronceado o tanorexia

La tanorexia, o adicción al bronceado, describe una situación en donde se necesita de forma obsesiva estar permanentemente moreno, tener un tono de piel más oscuro, ya sea tomando el sol durante los periodos veraniegos, o en cabinas de rayos UV durante todo el año. El tanoréxico nunca está satisfecho con su tono de piel y constantemente cree no estar lo suficientemente bronceado, aunque no sea cierto. Esto lleva a periodos inacabables de exposición al sol o a los rayos UV con las consiguientes quemaduras y problemas en la piel.

El mismo trastorno, pero a la inversa, lo padecen algunas personas con fobia a tomar el sol. A este trastorno se le llama tanofobia y se observa en muchas personalidades hipocondriacas. También las culturas asiáticas fomentan la piel blanca, especialmente entre las mujeres, quienes con frecuencia manifiestan una obsesión por mantener una piel lo más blanca posible, llegando incluso a ir totalmente cubiertas cuando salen a la calle a fin de evitar los rayos solares.

Adicción al bronceado

¿Qué es la tanorexia?

Un tanoréxico es aquella persona que tiene la percepción de que su piel nunca está suficientemente morena y, por consiguiente, la sobreexpone al sol o a los rayos UV. Es un trastorno directamente relacionado con la autoestima e imagen corporal, afectando tanto a hombres como a mujeres. Las personas que sienten la necesidad de tomar el sol o darse sesiones de rayos UV de manera habitual no suelen tomar precauciones para proteger la piel, dada su necesidad de alcanzar un bronceado cada vez más intenso.

En general hemos observado en nuestra consulta de psicólogos en Málaga que los tanoréxicos experimentan pérdida del control, siendo incapaces de detener el proceso de bronceado una vez la piel ya está morena y, a veces, con quemaduras. Este patrón es similar al de otras adicciones, dado que el no poder, en un momento dado, tomar el sol, conlleva un síndrome de abstinencia como en el caso del alcohol o del tabaco, existiendo una relación de dependencia similar a la de otras drogas. Existe una explicación neurobiológica, basada en que las radiaciones solares provocan placer y bienestar debido al aumento de opioides endógenos, tales como las endorfinas, lo que lleva a la búsqueda constante de la exposición solar.

¿Cuáles son las consecuencias de la adicción a tomar el sol?

Como psicólogos hemos observado casos graves de tanorexia realmente peligrosos que pueden tener muchos efectos, entre ellos el cáncer de piel. Se llega a observar a personas totalmente bronceadas y con quemaduras en la piel que no pueden parar de exponerse al sol. En casos muy extremos, la tanorexia puede ser un indicador de un trastorno dismórfico corporal, problema psicológico en el que nunca se está satisfecho con la propia imagen física, al igual que sucede con la anorexia, con la sensación constante de tener sobrepeso, la vigorexia, u obsesión por el deporte y estar fuerte, o la ortorexia, o necesidad de controlar constantemente la calidad de los alimentos. Un tanoréxico puede creer que tiene un tono pálido de piel, no llegando nunca a estar satisfecho, lo que le lleva a alargar permanentemente su periodos de exposición al sol o a los rayos UV.

Adicción a tomar el sol - que es tanorexia

¿Cuáles son los síntomas de la tanorexia?

A pesar de que la tanorexia no ha sido todavía descrita como trastorno específico en los diversos tratados y criterios diagnósticos, algunos de los síntomas más relevantes que presenta son:

  • Pérdida del sentido de la realidad, de la propia imagen.
  • Piel con un bronceado excesivo, más allá de lo normal.
  • Piel seca y rugosa, con líneas de expresión muy marcadas en la cara, lo que denota un envejecimiento prematuro de la piel.
  • Compulsión por aumentar y mantener constantemente el bronceado experimentando gran ansiedad  si no se logra.
  • Competitividad con otras personas por conseguir el bronceado más intenso.
  • Frustración e insatisfacción permanente por los resultados obtenidos, nunca parece ser suficiente.
  • Verse siempre pálido, con el convencimiento de que el tono de piel es inferior al que es.
  • Pérdida de apetito provocada por la sensación de falta de horas al sol.
  • Ansiedad por no perder tiempo de exposición al sol.
  • Preocupación constante y excesiva dándole prioridad a otras actividades cotidianas.
  • Descontrol y dependencia, aun sabiendo de los peligros que supone tanta exposición solar.

En general, la tanorexia tiene mucho de conducta adictiva muy relacionada con la constante insatisfacción de la propia autoimagen y la necesidad sin límites de alcanzar un buen bronceado. Este comportamiento es muy similar a la anorexia, en donde en muchos casos la insatisfacción con la propia imagen corporal lleva a una reducción progresiva y sin límites de la comida. Como se ha indicado, hemos observado casos de personas con la piel herida y quemada por el sol incapaces de parar.

La peligrosa moda del ‘callo solar’

Esta moda se ha extendido entre las personas adictas al bronceado a través de las redes sociales. Se llama moda del ‘callo solar‘. Se trata de tomar el sol sin ninguna protección, con un aumento gradual, hasta alcanzar a largos periodos de tiempo, con la idea de desarrollar tolerancia a los rayos UV, aumentar la vitamina D, y, como no, lograr un bronceado permanente sin riesgo a quemaduras.

Esta práctica se basa en la idea de que, al igual que se forman callos en la piel por el roce constante o uso de determinados objetos, la piel igualmente puede endurecerse mediante exposiciones progresivas al sol. Quien lo practica defiende que este método permite un bronceado seguro sin quemaduras. Opinión totalmente contraria a la de expertos e investigaciones que advierten del peligro de esta práctica por las quemaduras, envejecimiento de la piel  o el propio cáncer de piel.

¿Cuál es el tratamiento de la tanorexia?

Ante todo hay que tener en cuenta que una cosa es buscar un tono moreno en la piel, y otra muy distinta vivir permanentemente pendiente de aumentarlo y mantenerlo aun a costa de otras actividades cotidianas. Cuando esto ocurre, nos encontramos ante un trastorno psicológico.

En general, el tratamiento de la tanorexia se basa fundamentalmente en un abordaje psicológico mediante una psicoterapia individual en donde se analicen los problemas básicos subyacentes de autoestima e imagen corporal. Este trastorno no es más que un intento de verse a uno mismo mejor de lo que se cree ser, una forma de compensación de la propia imagen corporal. Con toda probabilidad, convive con otros síntomas obsesivos o adicciones en donde la necesidad descontrolada de bronceado no es más que la expresión de un cuadro psicopatológico más amplio.

En casos muy extremos, además del tratamiento psicológico, puede llegar a ser necesaria ayuda médica con un tratamiento farmacológico complementario.

Dra. Sonia Palma Rodríguez
Médico terapeuta en DE SALUD PSICÓLOGOS MÁLAGA

Tanorexia- Psicólogos en Málaga
Publicado en Adicciones, Medicina y salud.